Ansiedad y tratamiento naturopático

Ansiedad y tratamiento naturopático

Os pasamos un artículo de nuestra alumna ANA BELEN GIRON, Graduada en Naturopatía por la Escuela Internacional Naturopatía MRA y actual profesora.

Todos hemos sentido ansiedad en algún momento de nuestras vidas, ante un examen, una entrevista de trabajo, una cita con alguien importante, pero ¿qué es la ansiedad? La ansiedad es una emoción normal que se experimenta en situaciones amenazadoras. El estado mental de miedo se acompaña de cambios fisiológicos que preparan para la defensa o la huída, como el aumento de la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la respiración y la tensión muscular. La atención se centra en la situación amenazadora, excluyendo otros asuntos.

Estudiante de Naturopatia
Estudiante de Naturopatia

Es importante diferenciar la ansiedad adaptativa del trastorno de ansiedad.

La ansiedad adaptativa o fisiológica es un mecanismo de defensa frente a amenazas de la vida diaria que se pone en marcha ante una circunstancia ambiental, por ejemplo el ataque de un perro. Esta función adaptativa mejora nuestro rendimiento y el componente somático es leve, propio de la respuesta de  huída de nuestro organismo.

En el lado opuesto se encuentra el trastorno de ansiedad, que es un mecanismo que se activa sin una causa aparente de peligro y la reacción fisiológica  puede bloquear la respuesta adaptativa de nuestro organismo, provocando un empeoramiento del rendimiento, por ejemplo sufrir una hiperventilación mientras vemos un programa de televisión. Las personas que lo sufren demandan de atención médica o psicológica.

Por esto se dice que el trastorno de ansiedad difiere significativamente de las situaciones que provocan nervios o agitación. Estas reacciones físicas surgen cuando debemos hacer frente a una situación desafiante o peligrosa y los síntomas del trastorno de ansiedad interfieren negativamente con esa capacidad adaptativa que tiene el ser humano para enfrentarse a episodios potencialmente peligrosos.

Hoy en día, este trastorno afecta a un número considerable de personas en todo el mundo. Según datos del área de estudios epidemiológicos de los Estados Unidos, la prevalencia anual aproximada por mil es:

– Trastorno por ansiedad generalizada                  50×1000

– Agorafobia                                                               30×1000

– Fobia social                                                             25×1000

– Fobia específica                                                     100×1000

– Trastorno de pánico                                                10×1000

Además, hay que prestar atención a un estudio llevado a cabo por la Organización Mundial de la Salud sobre “la brecha terapéutica en la atención de la salud mental”, o sea, que este problema de salud pública se ve agravado por el hecho de que muchos individuos aquejados de este tipo de trastorno no reciben tratamiento alguno. Así, se presentan ejemplos de estimaciones de la brecha terapéutica para las regiones de la OMS; para el trastorno de pánico se estimó el 55,9% y para el trastorno de ansiedad generalizada el 57,5%.

En relación con todos estos datos es importante afirmar que la ansiedad, entendida como el conjunto de trastornos de ansiedad generalizada, trastornos fóbicos y ataques de pánico, es considerada en la actualidad, como el trastorno mental más común.

Los síntomas del trastorno de ansiedad podemos agruparlos en tres bloques:

–          Los que pertenecen al grupo de síntomas psicológicos, en los que podemos encontrar miedos anticipatorios, preocupación excesiva, ideas recurrentes relacionadas con dichos miedos, negatividad ante las soluciones, ausencia del tiempo presente y un largo etcétera.

–          Los síntomas físicos son los más persistentes en personas que sufren este tipo de trastornos, además pueden provocar que el diagnóstico se realice con dificultad pues se manifiestan de muchas maneras distintas. Encontraríamos trastornos intestinales, sequedad de boca, oclusión o cierre de la glotis, hiperventilación, aumento de la frecuencia cardiaca, sudoración, molestias menstruales, dolores de cabeza, erupciones en la piel, temblores, etcétera.

–          Los trastornos del sueño, obsesiones, apatía y síntomas depresivos podríamos agruparlos en un tercer bloque más generalizado.

Los tratamientos más comúnmente conocidos son el farmacológico y el no farmacológico, también llamado psicológico.

Del primero podemos decir que se obtiene tras la consulta al médico o especialista psiquiatra y consiste en el consumo de pastillas conocidas como ansiolíticos o antidepresivos. Su función es puramente química regulando, con el paso del tiempo y consumo del mismo, determinados neurotransmisores relacionados con este tipo de trastornos.

El tratamiento psicológico consiste en aprender unas técnicas para controlar el miedo en situaciones determinadas, además de comprender los mecanismos de la ansiedad y atajarlos con técnicas respiratorias, relajación y reestructuración cognitiva. Su función es psicológica y conductual.

Dejando al margen los casos en los que se requiera de un tratamiento psiquiátrico, existen otras alternativas, como es la Naturopatía, para abordar la ansiedad con eficacia.

El tratamiento naturopático ofrece una visión integradora del individuo, esto quiere decir que las técnicas que utiliza tratarán al individuo en todos sus planos (físico, mental y emocional)  con objeto de conseguir un estado óptimo de salud.

Muchos de los síntomas descritos anteriormente, sobre todo los físicos, pueden ser controlados con sólo la aplicación de una dieta apropiada. Realizar comidas ligeras y frecuentes, evitar alimentos precocinados y refinados, no tomar cafeína ni otros excitantes, disminuir el consumo de proteína animal y aumentar el de proteína vegetal, introducir alimentos ricos en oligoelementos y vitaminas y por supuesto, realizar una combinación exacta de alimentos para evitar digestiones pesadas y aumento de toxinas, ayudará a mejorar los síntomas físicos y evitará los tan molestos pensamientos recurrentes. Con esto, hemos avanzado a la hora de mejorar los síntomas de ansiedad.

El acto naturopático es un proceso complejo llevado a cabo por el profesional naturópata y por la persona, que tendrá una actitud activa en la mejora y mantenimiento de su salud. En la primera fase del acto naturopático se establecerá un dialogo entre naturópata y consultante. Se recogerán los datos sobre los indicadores del estado de salud de la persona (IES), evaluando aspectos como alimentación, hábitos saludables, herencia genética y otros. Esta información se plasma en un Historial Personal de Salud.

Con estos datos se pasa a la siguiente fase del acto naturopático, denominada catástasis, en la que se calcula el coeficiente de vitalidad y nivel de toxemia. Esto nos proporcionará la información necesaria para evaluar el estado de salud en el que se encuentra la persona en ese momento.

Tras situar el proceso comienza la última parte del acto naturopático, denominada calobiótica,  en la que se da la praxiología naturopática en sí. En esta fase se elabora el Plan Personal de Salud (PPS), momento en el que se hará uso de la gran variedad de técnicas
naturales de las que dispone la Naturopatía y que llevará a cabo la persona con la supervisión del profesional naturopático.

Para el tratamiento de la ansiedad debemos destacar técnicas como, por ejemplo, la terapia floral, con la que se trabaja el aspecto vibracional y energético de la persona, ayudándola a comprender su
problema y minimizando los síntomas psicológicos.

También el uso de los estímulos naturales (hidroestímulos, geoestímulos, etcétera) favorecerán la activación de mecanismos capaces de regular cualquier actividad orgánica alterada. No podemos
olvidarnos de la fitoterapia, que juega un papel esencial en el biodrenaje limpiando el organismo de toxinas.

Todo esto unido a una fase de mantenimiento en la que se usan técnicas como la reflexología,  que a través del masaje en zonas reflejas pone en marcha la homeostasis del organismo, esa capacidad que tiene el cuerpo humano de regular procesos alterados de manera natural, manteniendo así las mejoras conseguidas en la fase anterior.

Se puede hacer uso de muchas otras técnicas, pues la variedad es abundante y el tratamiento, aplicado individualmente a cada caso, requerirá de unas u otras en el momento preciso y según los síntomas que aparezcan en el proceso. De ahí su nombre “Plan Personal de Salud”.

Gracias al tratamiento naturopático y al uso de sus técnicas estaremos ayudando a la persona a comprender su situación, a regular su metabolismo, a mejorar en sus síntomas desde una perspectiva natural, evitando los tan controvertidos efectos secundarios que tiene el uso de la farmacología y en definitiva a mejorar en su trastorno.

Desde hace 8 años formo parte de ese porcentaje de personas que tienen un trastorno de ansiedad. Soy licenciada en psicología y conozco las técnicas y aplicaciones terapéuticas psicológicas, que he usado con ayuda de profesionales del ámbito de la psicología clínica y de la salud. Aún así, mi trastorno se ha mantenido en el tiempo impidiéndome en muchos momentos realizar una vida normal.

Hace dos años puse en marcha un plan personal de salud naturopático diseñado por mi misma gracias a mis estudios en Naturopatía, y puedo asegurar que la mejoría ha sido enorme. Aplico cada una de las técnicas y conocimientos que voy adquiriendo en la elaboración de mi PPS y el resultado está siendo magnífico.

 

Gracias Ana Belen por tu aportación.

Salud-2, Adela Carrasco

 

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