✅ Cómo se reprograma el ADN

✅ Cómo se reprograma el ADN

Reprogramación del ADN

Según Nora Cervelo para aprender a utilizar nuestro ADN, para mejorar nuestra salud, vida y evolución, debemos recordar que todas las órdenes y programas que gobiernan nuestro cuerpo, mente y espíritu se encuentran en el interior de nuestro ADN.

En nuestro ADN está la clave

La remodificación del ADN comprende Liberación, Equilibrio y Activación Hormonal en los niveles Físico, Emocional, Mental y Espiritual. Es un proceso simple pero profundo y requiere tu participación al 100%.

Tenemos el ADN físico (ADN es la abreviatura del ácido desoxirribonucleíco) que constituye el material genético de los organismos. Son las dos primeras hélices y es el componente químico primario de los cromosomas.

¿Alguna vez te has sentido “descargado” por emociones negativas?

Ahora sabes que tu cuerpo también se descarga.

Nosotros podemos recuperar la soberanía de nuestro propio ADN, y por consiguiente de nuestra vida, y este poder sobre nuestras realidades puede quedar de ahora en adelante, codificado en nuestros genes.

Poseemos mucho más poder de lo que creemos. Nuestra actitud puede influir en nuestra salud y desarrollo. Pero actualmente nuestro ADN no funciona al 100%. Los biólogos que han trabajado en el genoma humano han definido únicamente el 3% de nuestro código genético y aún ignoran la finalidad del 97% restante comúnmente llamado “ADN basura o aleatorio” o “ADN no codificante”.

En el interior de nuestro “ADN basura” está el recuerdo de nuestras hélices desactivadas y dónde se encuentran los códigos necesarios para “reconectarlos, de acuerdo al plan original”.

Al reprogramar el ADN se logra una mayor madurez emocional en conjunto, situaciones financieras más estables, conexiones más claras con la intuición, y sobre todo, la sensación de tener el control de tu destino y más aún tu espiritualidad ha dejado de estar atrapada en un universo etéreo, desconectada de la vida humana.

Con ello tienes la oportunidad, entre otras, de recuperar tu poder, tu identidad, de limpiar programas que ya no te convienen y/o que no tenías ni idea de que existían.

Puedes descubrir también más cosas acerca de tus temores y por lo tanto obtener más confianza.

Reprogramar el ADN te ayuda a comunicarte de un modo carente de juicios, por lo que tus relaciones cercanas mejoran, son más gratificantes. Al confiar más en ti mismo/a, notarás una sensación de paz interior.

Reprogramación del ADN

El ADN se encuentra en el núcleo de cada célula de nuestro cuerpo. En el interior del núcleo el ADN forma 46 filamentos cromosómicos diferentes (los cromosomas) que suelen aparecer en 23 pares.

Cada cromosoma se encuentra compuesto de múltiples genes cada uno de los cuales corresponde a unas características biológicas específicas (como color de ojos, de piel, grupo sanguíneo, estatura y también son los responsables de nuestras enfermedades hereditarias y malformaciones congénitas).

Para transmitir sus mensajes o instrucciones a las células el ADN emplea ARN, que actúa como un “teléfono”. La espiral de ADN que vuelve a enrollarse sobre sí misma, es sensible a influencias magnéticas.

El ADN posee un campo vibratorio y electromagnético que responde a la intención declarada por los seres humanos.

Campo vibratorio

El ADN además cambia de forma de acuerdo a los sentimientos:

1- Cuando se siente gratitud, amor y aprecio el ADN responde relajándose y sus filamentos estirándose. El ADN se hace más largo.
2- Cuando se siente rabia, miedo o estrés, el ADN responde apretándose.
El ADN se hace más corto y apaga muchos de los códigos.

POR QUE LA ACTIVACIÓN DEL ADN.

El plan divino no procede de fuera, sino de tu interior. La primera tarea de todos los seres humanos, al llegar a ese lugar en el que tienen conciencia, es la de cambiar quienes son.
Todo lo que consideran espiritual sobre sí mismos tiene la esencia de su origen en la estructura que denominan ADN

No nos sorprende que cuando solicites un cambio espiritual, sea tu biología la primera en reaccionar.
El contrato con el que llegamos, el conocimiento de quienes somos, la huella magnética, se encuentra localizado en el código genético.

Todo lo que jamás existió, el informe existente en los registros akáshicos, el registro de tu existencia en la Tierra como Seres Humanos, etc se encuentran en ese código.

Recuerda. ¡Intención no es pedir, intención es reclamar, reclamar el poder!

¿Qué herramientas usaremos?

La reprogramación del ADN es un trabajo vibracional dirigido a nuestro ADN basura o aleatorio.

Las herramientas de trabajo serán:
La Intención, la Kinesiología y los protocolos de reprogramación.

La Intención

Es una orden o decreto expresado en voz alta, referente al estado en que deseamos encontrarnos.
La física cuántica ya ha demostrado el poder de la intención y la influencia de la mirada del observador, lo que confirma la importancia de la herramienta con la que estamos trabajando.

Pronunciar una intención constituye una acción responsable que permite a las personas recuperar el control sobre sus vidas.
La intención es entonces una orden que declara que se instale un nuevo programa dentro de nosotros y que incluye su equivalente, que es inconsciente y negativo.

Nuestro verdadero poder viene de aceptar nuestra naturaleza humana en oposición a rechazarla, negarla o evitarla.
La belleza y el poder auténtico vienen de equilibrar nuestra luz y sombra, ésta última es nuestro lado más frágil y vulnerable.

La Kinesiología

Se utiliza como herramienta de comprobación de las respuestas que el cuerpo, nuestra inteligencia innata, nos da durante la reprogramación.
La inteligencia innata es la fuerza vital que hace vibrar al átomo.

Preguntamos al cuerpo que es quien lo sabe

Los Protocolos de Reprogramación

Son las instrucciones o pasos a seguir para instalar un nuevo programa determinado en nuestros genes, entregando la nueva información a “direcciones” concretas.

Si estos protocolos te resultan herméticos o incomprensibles debes saber que los puedes hacer con tanta eficacia como si los hubieras comprendido intelectualmente.

Es importante no desanimarse (es probable que de momento, tu intelecto se rebele porque aún no es capaz de acceder a esta información de un modo consciente, pero lo hará).

Conclusión

Con el fin de poder alcanzar una mejor comprensión del gran salto que está teniendo lugar actualmente en la evolución de la raza humana debemos comprender en primer lugar, el importante papel desempeñado por el código genético en esta evolución:

El ADN es muy poderoso y necesitamos volver a adueñarnos de él.

Debemos explorar el ADN en estado de amor (fuera de esta frecuencia es imposible). En el núcleo del ADN existe una fuerza olvidada que nos permite moldear nuestra vida e identidad. Cuanto más sepamos acerca del ADN, más conscientes nos haremos de su valor y mayor respeto obtendremos con relación a su codificación y poder.

Nuestro último objetivo no es únicamente reactivar todas nuestras hélices, sino vivir en una perspectiva circular. Esta visión circular conlleva compasión, comprensión, abundancia, humildad y amor.

¿Qué es la Reprogramación del ADN?

El proceso de reprogramación consiste en ordenar con nuestra intención la instalación de un nuevo programa en un gen concreto, y así, integrando las dos polaridades en el Punto Cero, podemos retomar el poder sobre nuestros genes y sobre nuestra vida.

Alcanzando el dominio

La reprogramación del ADN nos ayuda a tener una mejor calidad de vida, no sólo a nivel físico, emocional o intelectual, sino también a nivel espiritual, ayudándonos a evolucionar a nosotros mismos y a toda la raza humana.

Mientras los científicos y las empresas farmacéuticas tratan de apoderarse de nuestro código genético mediante la obtención de patentes sobre nuestros genes, nosotros podemos recuperar la soberanía sobre nuestro propio ADN -y, por consiguiente, sobre nuestra vida-, y este poder sobre nuestras realidades puede quedar, de ahora en adelante, codificado en nuestros genes.

Retomemos nuestro poder génético, reprogramándolo vibracionalmente.
Todo indica que, al mutar la raza humana, se ha perdido gran parte de nuestra herencia genética. Varias personas creen incluso que en el transcurso de la historia hemos sido testigos de manipulaciones genéticas que han debilitado nuestro ADN.

De hecho, según los científicos, el 97% de nuestro código genético es superfluo o “basura”.
Pero el ADN ha desempeñado un papel muy importante en la evolución de la raza humana, y “es muy poderoso y necesitamos adueñarnos de él.”

Ésta es una época de volver a tomar nuestra herencia colectiva, camuflada en todos y cada uno de nosotros, en el núcleo de cada célula de nuestros cuerpos.

Además, todo indica que nuestras actuales circunstancias planetarias resultan propicias para reprogramar determinados aspectos de nuestro ADN basura o aleatorio, y que podemos lograr esto solos, y que la actual activación de nuevas hélices puede acelerar este proceso de cambio.

Y aunque los científicos no hayan descifrado ese 97% de “ADN no proteico”, es precisamente esta parte latente de nuestro ADN la que podría responder con facilidad a la intención y reprogramación vibracional.

Quizás lo más impactante del trabajo de reprogramación ideado por la canadiense sea la posibilidad de reactivar las 13 hélices, que se corresponden con nuestros chakras.

La dimensión vibracional

Lo cierto es que, cada vez son más las personas que tienen al menos 3 o 4 hélices conectadas a nivel vibracional, y tal y como se ha visto en algunos estudios sobre los “niños índigo”, existen personas que las tienen incluso a nivel físico.

Para ello, se usa el poder de la intención en el Punto Cero, un estado dual que incluye su polo negativo y su polo positivo, y que podría resumirse en este ejemplo: “Elijo ser feliz (carga positiva) aun cuando no sepa cómo (carga negativa)”.

Y “todos aquellos que participen activamente en la reposesión de su código genético mediante la reprogramación de su ADN contribuirán directamente a la evolución de la raza humana”, según se puede ver en la teoría del centésimo mono del biológo inglés Rupert Sheldrake, por la que una vez alcanzado una “masa crítica”, el saber o el estado pasa a estar al alcance de todos.

¿El centésimo mono?

¿Cómo se realiza la Reprogramación?

Existen 30 protocolos, cada uno de los cuales se emplea para instalar un nuevo programa, cuya finalidad podría implicar muchas cosas, incluido el despertar de programas latentes, la eliminación de programas defectuosos, la reparación de un gen defectuoso o la sustitución de un programa por defecto.

Se puede trabajar con las 13 hélices (el número mínimo de sesiones sería tres y variaría en función de la genética de la persona).

El primer paso sería reconectar las 12 hélices, para luego instalar y reconectar la 13a hélice y luego en una tercera fase proceder a la rearmonización/activación de las 13 hélices.

Así mismo se puede trabajar sobre un tema concreto, para el cual una sesión suele ser suficiente.

Una vez definido el tema a tratar, se elige mediante la Kinesiología el protocolo más adecuado, que constará de tres partes: en primer lugar, la verificación de la información a incluir en la reprogramación (incluidos los cromosomas o genes defectuosos o en los que hay que instalar el nuevo programa), para en segundo lugar ordenar la instalación de diversos aspectos para que la reprogramación tenga efecto, y por último incluir cualquier otro dato necesario y así pasar a cerrar el protocolo y sellar la reprogramación.

¿Cómo puede ayudarnos la Reprogramación?

Los programas genéticos nos rigen de un modo fundamental, tanto si somos conscientes de ello como si no, y los programas inconscientes son los que rigen por defecto y a los que tendemos por naturaleza.

Programas Genéticos

Pero gracias a los descubrimientos sobre la influencia de la intención sobre el ADN podemos instalar nuevos programas que actúan a nivel físico, ya sea salud perfecta, la tan deseada eterna juventud, o cualquier necesidad concreta que tengamos sobre las funciones de nuestro cuerpo.

Además, identificando el gen defectuoso podemos reprogramar toda clase de programas que no nos beneficien, ya sean alergias, desequilibrios del azúcar en sangre, tendencia al sobrepeso, o cualquier emoción que nos supere, como la rabia, la tristeza, etc.
Nos pasamos la vida rehuyendo de las emociones más dolorosas, pero sin conseguirlo.

Con la reprogramación del ADN podemos sacar partido de ellas, integrando la carga magnética negativa que contienen para que ésta actúe a nuestro favor.

En cuanto a las emociones y valores que nos benefician, podemos integrar su carga magnética positiva para tenerla integrada, independientemente de que se produzca el evento que las desencadenan.

En el ámbito intelectual, una de las reprogramaciones del ADN más eficaces y potentes es la de incrementar el porcentaje de decodificadores de información, ya sea a nivel general o sobre un tema concreto que queramos entender mejor (por ejemplo: matemáticas, física, anatomía, etc).

También se pueden instalar nuevos programas para facilitarnos el aprendizaje de idiomas, técnicas o cualquier conocimiento o habilidad, así como para aumentar nuestra memoria.

El diagrama físico del ADN

El ADN (ácido desoxirribonucleico) se halla en el núcleo de cada una de las células de nuestro cuerpo.

En el interior de dicho núcleo, el ADN forma 46 filamentos cromosómicos diferenciados (o cromosomas), que suelen aparecer en forma de 23 pares.

Cada cromosoma se halla compuesto de múltiples genes, cada uno de los cuales, a su vez, es responsable de una función o bien de una característica biológica específica. Para transmitir sus instrucciones a las células, el ADN emplea ARN (ácido ribonucleico), el cual actúa como un “teléfono”.

Además, el ADN genera una corriente eléctrica y como resultado, funciona como un pequeño motor. Del mismo modo en que una corriente eléctrica que pasa por un circuito cerrado crea su propio campo magnético, la espiral del ADN, que vuelve a enrollarse sobre sí misma, es sensible a influencias magnéticas.

Otra característica interesante que posee el ADN es que emite luz en forma de biofotones.

Biofotones

Esta luz, aunque extremadamente tenue, es sumamente constante y regular, en el sentido de que funciona en fases, igual que los láseres.

De este modo, el ADN constituye una especie de láser en miniatura. De hecho, existe un posible vínculo entre la conciencia y la emisión de fotones que realiza el ADN. La espléndida luz que irradian la personas altamente evolucionadas podría ser, en otras palabras, meramente debida a la activación de su ADN.

El mejor modo de visualizar la estructura básica de nuestro ADN es imaginando en primer lugar una escalera de mano muy larga con cientos de miles de peldaños.

Esta escalera se “retuerce” hasta que sus peldaños forman una doble espiral, conocida también como doble hélice.

Doble hélice del ADN

Los lados de la escalera son cadenas de moléculas de azúcar y fosfatos simples, y los peldaños están formados por 4 ácidos nucleicos: Adenina, Timina, Citosina y Guanina. Estos forman parejas, que se hallan organizados en un orden establecido y que se agrupan de tres en tres para formar una unidad codificadora denominada codón.

Los propios codones forma un código o, más concretamente, un gen.

Un gen puede estar hecho únicamente de unos pocos codones o de varias decenas de miles.
A su vez, los genes se agrupan para constituir un cromosoma, que puede contener uno o varios miles de genes.

Codones

Finalmente, la totalidad de todos los genes presentes en un organismo, o el código genético que envía todas las instrucciones deseadas para crear y conservar toda vida posible, recibe el nombre de genoma.

Así, logramos reprogramar nuestro ADN

¿Cuál es el índice de esta formación?

Duración: 3 meses. Clases semanales. Programa AFI.

PRIMER MODULO
• El Poder sobre nuestra Realidad
• Diagrama físico del ADN
• ADN Basura o aleatorio
• ADN perdido y original
• Las hélices del ADN
• la 13ª hélice
• El centésimo mono
• Programa “por defecto”
• Ilusiones
• Vulnerabilidad
• Dualidad
• La kinesiología y la respuesta innata
• Técnicas de comprobación
• Listado de emociones
• Listado de Sistemas
• Intenciones
• Bloqueo de la energía psíquica
• Preguntas
• Reprogramar el ADN
• PROTOCOLOS 1 al 17

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