Depresión y Alimentación

Depresión y Alimentación

Tanto se ha escrito sobre la depresión…aquí Ana Mª Trigueros, psicóloga y alumna de la escuela nos da una visión muy interesante.

Descripción

La depresión se presenta como un conjunto de síntomas de predominio afectivo en mayor o menor grado, que conforma una afectación global psíquica y física, destacando la parte afectiva. La depresión se puede iniciar a cualquier edad, aunque su mayor prevalencia se produce entre los 15 y 45 años.

La depresión se suele definir, desde el punto de vista del observador. No obstante, ésta mantiene diferentes puntos de vista según se mire, como sucede con un cuadro, cada observador podrá describirlo diferente según desde los diferentes ángulos que se observe el mismo.

Presenta, una frecuente asociación en trastornos de la conducta alimentaria y algunos trastornos de la personalidad. Conjuntamente, es más común entre personas con enfermedad física crónica debido a que los problemas físicos pueden aumentar y exagerar la depresión y a su vez afectar de manera negativa al curso de la patología física.

El tratamiento del terapeuta consiste en adaptar y suministrar el tratamiento más idóneo a cada paciente a través de una correcta nutrición (nutrición ortomolecular), terapia psicológica o quizás una combinación de ambas.

Cambiando tu dieta cambiarás tu química, y qué son las emociones sino química.

Recomendaciones Nutricionales

Vitaminas del grupo B.-

La mayoría de las vitaminas del complejo B actúan sobre el sistema nervioso y glándulas suprarrenales. Entre sus efectos están proteger el sistema nervioso y relajarlo.

Tiamina (B1)

La vitamina B1 es conocida como Tiamina, esta vitamina es fundamental para la buena salud de estómago e intestinos. Mantiene a su vez el buen tono del sistema nervioso.

Se encuentra en:

  • Lácteos: leche, yogur, queso, mantequilla.
  • Carnes: filete, hígado, pescado,
  • Huevos
  • Cereales: arroz integral, arroz blanco, copos de maíz, copos de avena, trigo, maíz, pan integral, pan blanco.
  • Frutos secos: girasol, piñones, sésamo, cacahuete, almendra.
  • Legumbre: soja, alubias, garbanzos, lentejas.
  • Verduras
  • Frutas
  • Frutos secos dulces, dátil.
  • Levadura, germen de trigo, algas.

Niacina (B3)

El ácido nicotínico también se conoce como niacina. La cual, se encarga de estimular la producción de triptófano, fundamental para la regulación de nuestro equilibrio emocional.

Fuentes:

  • Lácteos: leche, yogur, queso.
  • Carnes: hígado, pollo, conejo.
  • Pescados: atún en aceite, sardinas, salmón, caballa, lenguado.
  • Cereales: salvado de trigo, germen de trigo, levadura fresca de cerveza, levadura fresca de panadero, arroz integral, arroz blanco, trigo, pan integral, pan blanco.
  • Frutas: orejones, dátiles.
  • Frutos oleaginosos: cacahuetes, semillas de girasol, almendra, sésamo, piñón.
  • Verduras: guisantes. algas, col, perejil, patata y coliflor, alfalfa germinada, champiñón.
  • Legumbres: soja, judías y lentejas
  • Huevos

Ácido Pantoténico (B5)

También llamada ácido pantoténico, esta vitamina participa en la producción de hormonas. Su escasez en la dieta es causa de alopecia, insomnio, dolores abdominales y el curioso síntoma de los “pies ardientes”.

Lo obtienes de:

  • Hígado
  • Frutos secos grasos
  • Patatas, zanahorias, tomates, coles, guisantes, setas,
  • Miel, melaza y el própolis.

Piridoxina (B6)

La vitamina B6 o piridoxina, es necesaria para la producción de anticuerpos, así como para la protección de las membranas celulares. Colabora íntimamente en la síntesis de neurotransmisores, de ahí su importancia a la hora de mantener una buena salud mental y unos nervios templados. Además, esta vitamina se absorbe rápido y aproximadamente a las 2-8 horas ya se secreta por la orina.

Lo tienes en:

  • Lácteos: leche, quesos
  • Carne: hígados, carnes.
  • Cereales: copos de avena, maíz, trigo, arroz integral, arroz blanco, pan integral, pan blanco.
  • Frutos oleaginosos: nuez, avellana, cacahuete, almendra.
  • Frutas: orejones, plátanos, aguacate.
  • Verduras: patatas, espinacas, col, alfalfa germinada.
  • Legumbres: soja, lentejas, garbanzos.
  • Levadura: germen de trigo, salvado de trigo,
  • Huevo.

Ácido Fólico (B9)

Ciertas investigaciones han demostrado que hasta un 30% de pacientes psiquiátricos tenían una deficiencia en Ácido fólico. Influye en el metabolismo de la Metionina y de los neurotransmisores, especialmente de la serotonina.

Se encuentran en todas las hojas de color verde oscuro.

  • Levadura
  • Cereales: germen de trigo, copos de trigo, maíz, pan integra, pan blanco, arroz, copos de maíz.
  • Legumbres: soja, garbanzo, soja verde, guisante
  • Frutos oleaginosos: sésamo, nuez, cacahuete, avellana, pistacho.
  • Frutas: naranja, aguacate, melón, plátano, dátil
  • Carnes: hígados.
  • Pescados: ostras
  • Lácteos
  • Huevo

Vitamina C

La vitamina C o ácido ascórbico, es la más polivalente de las vitaminas. Colabora en la gran mayoría de las funciones vitales:  antiinfecciosa, protectora de la salud del sistema óseo, equilibrador del sistema nervioso, antihemorrágica, etc. Es, por otra parte, la vitamina antitóxica por excelencia.

Se encuentra:

  • Lácteos: leche materna, leche de vaca, yogurt, queso.
  • Carnes: pollo, hígado.
  • Pescados
  • Un huevo
  • Frutas: bayas de acerola, escaramujo, grosella, guayaba, kiwi, papaya, limón, pomelo, mandarina, melón, chirimoya, arándano, piña.
  • Verduras: alfalfa germinada, perejil, pimiento, brócoli, coles, hinojo, coliflor, berro, espinaca, acelga, tomate, patata.
  • Frutos secos: castaña, cacahuete, pistacho, almendra, avellana.
  • Legumbres: cereales, levadura, algas.

Ácidos Grasos Omega 3

Los ácidos grasos Omega 3 son significativos para la síntesis de los neurotransmisores, para las transmisiones de señales y para la actividad de la enzima que degrada la serotonina.

Oligoelementos

Una combinación de oligoelementos puede ayudar a mejorar ciertos procesos metabólicos, incluidos los directamente relacionados con el Sistema Nervioso. Entre ellos encontramos: magnesio, litio, cobalto, fósforo, zinc, etc.

El calcio y el magnesio

Conforman una importante función en el mantenimiento del buen estado de los huesos, además, en combinación destacan por su acción sobre el Sistema Nervioso, propiciando, estados de relajación.

El calcio se encuentra en su mayor cantidad en: queso manchego, sardinas en aceite, almendras, avellanas, cigalas, gambas, yogur, higos secos, garbanzos, almejas, nueces y algunas verduras.

El magnesio se encontraba en abundancia en: frutos secos, legumbres, cereales integrales, dátiles, higos y cacao. Podía encontrarse también en pequeñas cantidades en todos los vegetales y verduras.

El Zinc

El zinc también trabaja en la producción de hormonas suprarrenales y en el efecto beneficioso sobre el sistema inmunitario.

Ostras, carnes rojas, mariscos y cereales para el desayuno, frutos secos y productos lácteos.

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