El papel del Naturópata en la sociedad. ¿Cómo es su trabajo?

El papel del Naturópata en la sociedad. ¿Cómo es su trabajo?

Todavía hay confusión cuando hablamos de nuestro trabajo, todavía hay quien puede pensar que el naturópata es “intruso” en campo ajeno.

Nada más lejano de la realidad y con este pequeño artículo vamos a demostrarlo.

Tenemos profesionales de la rama sanitaria que “diagnostican y curan enfermedades” utilizando aparataje, medicamentos, intervenciones quirúrgicas, etc… Podríamos decir en lenguaje coloquial que trabajan sobre el “hardware” de la persona.

Y estamos encantados de que existan porque realmente nos salvan la vida en situaciones dramáticas como accidentes de todo tipo… ¡Qué suerte contar con tantos avances médicos!

Por otro lado tenemos otro grupo de profesionales que “bucean” en las profundidades del espíritu o la mente humana. Estos son los psicólogos. Gracias a ellos hemos podido entender tantas y tantas cosas que aquejan al ser humano…Diríamos que son los encargados de trabajar y manipular el “software” humano.

Y finalmente estamos nosotros…los Naturópatas. ¿A qué nos dedicamos?

Nuestro propósito quizás sea más ambicioso. Nosotros entendemos que todo lo que le pasa al “hardware” tiene que ver casi siempre con el “software” y vamos trabajando desde las dos perspectivas a la vez. Es más, hay quien trabaja con una tercera perspectiva que es la “energética” lo que amplia el espectro de actuación y eficacia.

En nuestro abordaje no somos invasivos, ni abrasivos, ni cortamos ni pegamos. Hacemos surfing sobre la naturaleza de la persona. Respetamos las leyes biológicas, contamos y nos apoyamos en la homeostasis, reseteamos el software para que no dañe al hardware y por supuesto que siempre respetamos a nuestros colegas y derivamos si fuera necesario a la persona porque nuestro compromiso es con “la calidad de vida y el bienestar de nuestros usuarios”.

Nadie trabaja en consulta como nosotros. Utilizamos la PNL, la auriculopuntura, la reflexología, el reiki, el uso de las plantas, los cataplasmas, arcillas, baños de aire, meditación… por favor, ¿todavía hay alguien que opine que somos intrusos?

No quisiera terminar sin decir algo. Somos inmensamente felices en nuestro trabajo, de eso si podemos presumir. No importa el tiempo que empleemos, ni tampoco la rentabilidad de nuestro trabajo. Pero disfrutamos tanto…que merece la pena.

¡¡¡Un viva por nuestra profesión!!!

Adela Carrasco

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