Forúnculos…quien los padece sabe de qué hablamos

Forúnculos…quien los padece sabe de qué hablamos

Los forúnculos son muy comunes. En la mayoría de los casos son causados por las bacterias Staphylococcus aureus. También pueden ser provocados por otras bacterias u hongos que se encuentran en la superficie de la piel. El daño al folículo piloso permite que la infección penetre más profundamente dentro del folículo y en el tejido por debajo de éste.

Los forúnculos pueden darse en los folículos pilosos de cualquier parte del cuerpo. Son más comunes en la cara, el cuello, la axila, las nalgas y los muslos. Puede haber uno o muchos forúnculos.

Los forúnculos son muy comunes.  También pueden ser provocados por otras bacterias u hongos que se encuentran en la superficie de la piel. El daño al folículo piloso permite que la infección penetre más profundamente dentro del folículo y en el tejido por debajo de éste.

Los forúnculos pueden darse en los folículos pilosos de cualquier parte del cuerpo. Son más comunes en la cara, el cuello, la axila, las nalgas y los muslos. Puede haber uno o muchos forúnculos.

Aqui no vamos a hablar de los tratamientos médicos, vamos a enunciar los remedios caseros de diferentes partes del mundo…”en todos sitios se cuecen granos…”

Desde luego el remedio estrella es el ajo, crudo o en cápsulas. El ajo es un antiséptico muy efectivo que desintoxica el organismo de patógenos varios. Si te lo tomas en cápsulas tres cápsulas tres veces al día serán suficientes.

Los amish toman tres veces al día una infusión elaborada con trébol rojo y ortigas.

Los ingleses antiguamente cocían un huevo y la membrana que hay entre el huevo y la cáscara la aplicaban sobre la lesión y además de aliviar aceleraba el proceso curativo.

Por su parte los irlandeses tenían otra técnica muy curiosa. En una botella de boca estrecha echaban agua hirviendo y cuando ya la botella se había calentado entonces tiraban el agua y aplicaban la boca de la botella en el grano…la temperatura hacía que el interior del forúnculo saliese al exterior. Muy listos…

Los indios americanos tienen su propia “farmacopea” sobre el asunto y múltiples emplastos o cataplasmas para tales males. Normalmente utilizaban milenrama cocida o semillas de linaza caliente.

La verdad es que solo con el agua caliente se reblandece la zona y es fácil que salga. Su vocación es salir, pero no siempre se dan las condiciones idóneas. Nunca se debe apretar o violentar, será peor. Agua caliente, mantener la zona bien desinfectada y cualquiera de los remedios anteriormente expuestos puede aliviar de forma natural tu mal.

Hablan de un profiláctico para aquellos que sufren de forúnculos a menudo. Es un depurativo que se extrae después de cocer 80 gramos de ortigas en dos litros de agua durante 30 minutos. Dejarlo enfriar y tomar dos vasos al día. Es lento pero seguro.

ESTUDIA NATUROPATIA

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